Ficha literaria
Luisa García Gallego
Escena de salida
Una de las cosas más interesantes que pude observar fue como cada uno está en lo suyo, es decir, nadie se fija como baila nadie o como están cantando. Solo una persona vi hacerlo y fue mi amigo que me dijo "es muy raro ver a gente bailar sin ritmo", pero creería que es porque estábamos sobrios y sin hacer nada, entonces lo único que había para hacer era analizar.
Me llamó la atención algo que tenía presente de las veces que había ido a fiestas, pero de todas maneras fue bueno confirmar que sigue sucediendo, y es como tienen esos gestos ya predeterminados para que los hombres inviten a las mujeres a bailar y la manera en la que las mujeres aceptan, todo esto es sin palabras generalmente, y simplemente con expresiones o con el lenguaje corporal se entienden y se acomodan para bailar.
Contexto
Antes
Las chivas no me gustan en general, porque cumplen con tener varias características de lugares que no me hacen sentir cómoda, como lo son el volumen alto, el tumulto, el calor, el sudor, el licor, poco aire, solo reggaetón y dinámicas muy hetero. Son muy ruidosas, no se puede hablar, no hay espacio para caminar y para conservar el espacio personal, ni manera de “salir a tomar aire” porque si no estas bailando y estas sentado en una silla te bailan al nivel de la cara. Tengo ansiedad por tener que estar pendiente de cuánto líquido tomar porque no podré ir al baño hasta la siguiente parada, tendré que rechazar hombres para bailar que a veces son muy insistentes y las guisas me van a mirar raro porque saben que no soy una de ellas. Hombres siendo muy “Onvres” y mujeres siendo muy en pro de esos hombres. Esos son dinámicas que se vuelven muy agotadoras, fastidiosas e incómodas para mí, sumado a que es un espacio en movimiento, oscuro e incómodo, ah, y alguien fijo fijo va a vomitar.
No le encuentro la gracia a uno cenar, luego alistarse, ir al lugar de salida, arrancar tipo 11pm a tomar y bailar, mientras un carro que está diseñado para llevar carga te lleva por palmas. Hacer una parada en la que tomas aire, te bajas de la chiva, vas al baño si hay, y te vuelves al montar. Vuelves al lugar de salida, que ahora es llegada como a las 2am y de ahí o va a remate a seguir tomando o ya te vas para la casa.
La vida de fiesta nocturna que uno suele ver en redes me genera cierto FOMO, pero a la vez sé que por mi manera de ser probablemente no la estaría pasando bien ahí, por lo que se vuelve más como un FOMO de no ser capaz de disfrutar ahí, en vez de estar como tal en el parche. Debo aclarar que todas estas cosas no eran conceptos o dinámicas extrañas para mí ya que en ocasiones pasadas si he pertenecido a grupos sociales de ese estilo.
Después
Fui acompañado de un grupo de conocido que son de ese estilo social y tipo de plan y también fui con un amigo que ocasionalmente sale también a jamz y a bares, pero que de todas maneras las chivas no eran ni de cerca su parche ideal. Todas esas dinámicas que pensé que iban a estar presentes, en efecto lo estuvieron durante toda la noche, pero en realidad no me generaron tanto fastidio como creí que lo harían. En realidad solo 3 hombres me invitaron en toda la noche, y los 3 con palabras, no con gestos, pero creo que lo pasó fue que quedó muy claro desde el inicio que yo no iba a bailar, entonces ellos se fijan en que mujeres bailan seguido y cuales no, saben que no es porque nadie las invite, sino porque fijo ya a otros les dijeron que no, me da risa, porque se cumple una regla que tiene una amiga, que es que al iniciar la fiesta, tu debes salir a bailar y dar tu mejor baile y así ya quedas con bailes asegurados durante toda la noche.
Aunque en realidad si es cierto que no hay como "salir a tomar aire", si hay un spot tranquilo que es por donde uno se sube. Si uno se acomoda ahí, es donde más entra viento frío, hay más espacio, buena visibilidad tanto para afuera como para adentro, menos gente encima y también, que casi nadie baila en esa zona. Mas de una vez en la noche iba a ese spot.
Con hombres muy "Onvres" en definitiva si me sentí incomoda más de una vez. Con las guisas, unas si definitivamente lo que pensaba, no me dan buena espina, pero también hubo otras que me sorprendieron y fueron super amables, hasta me hablaron varias veces en la noche.
En cuanto a dinámicas hetero, si, si, y sí. Lleno de eso. La leve diferencia que percibí fue que había una pelada trans, que, pues igual estaba ahí para cumplir dinámicas hetero, puede que no tan heteronormativas, pero igual. También que los organizadores me mencionaron que había varios gays, pero la verdad ni supe quienes era, justo porque lo otro domina el espacio.
Nadie vomitoooooooooooo. Tuve susto varias veces, pero no.
En efecto pasó lo del baño. Me dieron ganas de ir al baño y eso que cuidé muchísimo la cantidad de líquido que tomé, además realmente no hubo baño en las paradas. Resulta que, de regreso, hicimos una parada improvisada literalmente por barrio Colombia debajo de un puente, si, exacto, el lugar menos indicado para bajar a la 1am borracho. Un grupo de las mujeres se bajaron y salieron corriendo para orinar, pero entonces uno con los que fui, ¡fue como "QUE! Pero que un man las acompañe, que no vayan solas nea". Cuando menos pensé, todo un grupo de manes se bajó, y yo también terminé abajo. Realmente no había ningún baño, exacto, estaban orinando ahí en la nada detrás de una esquina. Los manes para mi sorpresa fueron educados y solo esperaron, no miraron, yo si igual me quede de pie mirando hacia allá (no se veía nada) por si algo. Me agradó mucho ese momento de girlhood, donde inicialmente solo se bajaron unas 3 y luego había como 8 mujeres que literalmente se bajaron borrachas a orinar y acompañarse, y fue muy natural porque parecían imancitos que ya sabían a donde ir y se fuero agrupando, cogiendo de la mano y corriendo juntas.
Anotaciones
Cuando llegué a la casa cansadísima, me di cuenta de algo importante, que, aunque en muchas cosas mis prejuicios tenían razón, me gusta saber que no todo lo odié y que, en efecto, uno regresa de esas fiestas con bastantes anécdotas, así fue como encontré lo que quería capturar.
Lo que quiero capturar en la obra está más relacionado con cómo se relaciona la gente, que de las cosas meramente del entorno de la chiva. Quiero capturar aquello que, si no hubiese ido, no hubiese tenido como experiencia, situaciones que, solo pasan en esos entornos.
Categoría
- Gossip Girl
- "Spectrum" de Richard Phillips (1998)
- Serena van der Woodsen y Blair Waldorf
- Alma y Greta (Ni una más)
Glosa
Richard Phillips en su pintura "Spectrum" muestra el rostro hiperrealista, frío y publicitario de una mujer de las revistas de moda de los años 60 y 70 envuelta en un espectro de colores. El arte de Phillips aborda la superficialidad. La expresión de la mujer en "Spectrum" es magnética pero distante, casi inexpresiva. Él utiliza esta frialdad para cuestionar la cultura del consumo masivo, la comercialización del deseo y cómo la sociedad convierte la identidad de las personas, especialmente de las mujeres en un producto top pero vacío.
Esta obra captura perfectamente la esencia de Serena van der Woodsen y Blair Waldorf, que son dos jóvenes cuya belleza, intimidad y vidas son consumidas y posteadas como un producto de entretenimiento a través de Gossip Girl. Al igual que la técnica de Richard Phillips, Blair y Serena construyen una imagen estética impecable para ocultar los problemas que tienen y viven.
Mientras que en New York de 2007 los secretos y los abusos de poder se usaban como moneda de cambio para escalar socialmente, en Ni una más, Alma utiliza la exposición pública y digital para un problema colectivo y para hacer escuchar su voz.
Esta lógica la viví en la chiva. Allí, el cuerpo de las mujeres también se lee como una imagen que debe cumplir con una función. Comentarios como “yo no la he visto bailar” o “la veo muy quieta” muestran que en ese espacio se espera que las mujeres se exhiban y entretengan, y que quien no lo hace llama la atención por faltar a la dinámica. Los hombres se fijan en qué mujeres bailan seguido y cuáles no, de la misma forma en que se mira una de esas revistas de modelos, y la regla de mi amiga de salir a dar el mejor baile al inicio de la fiesta funciona casi como la imagen impecable que construyen Blair y Serena, una actuación para quedar asegurada y aceptada durante toda la noche.
Sin embargo, la misma noche demostró lo contrario. Como Alma (Ni una más), que busca hacerles caer en cuenta a todos que hay otra manera bien de hacer las cosas, la parada improvisada debajo del puente mostró otra forma de estar entre mujeres, de tres que se bajaron a orinar pasamos a ser ocho, que se fueron agrupando, cogiéndose de la mano y acompañándose sin necesidad de ser vistas ni aprobadas, solo buscándose cuidar entre sí. Incluso los hombres que se bajaron “para acompañarlas” y luego solo esperaron sin mirar, deja ver que, si puede haber un cuidado desde el lado de ellos, igual fue entre nosotras donde se sintió natural. En ese momento la situación pasó a ser un cuidado compartido, que es justo lo que Alma busca al hacer colectivo lo que la sociedad quiere dejar como un problema individual.
La amistad de Serena y Blair estaba marcada por una toxicidad competitiva, donde algunos dias se tapaban los secretos entre sí, pero en un mal día los exponen para aprovechar la ventaja, pero la relación de Alma y Greta, aunque con dificultades por los secretos, se fortalece sobre la sororidad y el apoyo incondicional ante una agresión sexual. El contraste de estas amistades no quiere decir que solo una manera es la correcta, de hecho, lo especial está en que ambas coexisten y estamos rodeados de ellas, se trata de Girlhood con sus ups and downs.
Sororidad
- Amistad o afecto entre mujeres. (Real Academia Española, s.f.)
- Relación de solidaridad entre las mujeres, especialmente en la lucha por su empoderamiento. (Real Academia Española, s.f.)
Referencias
- Seen. (2025, 18 de agosto). Reframing Richard Phillips: The Misunderstood Artist Pushing Boundaries [Video]. YouTube. https://youtu.be/47E0XPbvrak
- Real Academia Española. (s.f.). Sororidad. En Diccionario de la lengua española. rae.es
Crónica
Ya estaba en el mall de la mota, esperando tranquila porque la gente aun no habia llegado y estaba solo con mis conocidos. Ahí estaba la chiva parqueada. Era por fuera, amarilla, naranja y verde, con luces y partes metálicas. Por dentro era menos grande de lo que esperaba, con el mega parlante al fondo. Iba acompañada de un grupo de conocidos que sí son de ese estilo social y de ese tipo de plan, y de un amigo que de vez en cuando sale a jams y a bares, pero igual las chivas no eran ni de cerca su parche ideal. Yo iba nerviosa, claramente, y con una actitud la verdad medio aburrida de tener que estar ahí.
La chiva arrancó. Para montarme si definitivamente es alta, pero normalito, yo agarraba impulso y me sostenía de los lados.
Empezaron a bailar y a repartir trago en forma. Todas las dinámicas que pensé que iban a estar presentes, en efecto lo estuvieron toda la noche, pero no todas me generaron tanto fastidio como creí. Solo tres hombres me invitaron a bailar en toda la noche, y los tres con palabras, no con gestos. Creo que lo que pasó fue que quedó muy claro desde el inicio que yo no iba a bailar, y ellos se fijan en qué mujeres bailan seguido y cuáles no, y saben que no es porque nadie las invite, sino porque fijo ya a otros les dijeron que no. Me da risa, porque se cumple una regla que tiene una amiga: al iniciar la fiesta, debes dar la puti vuelta, salir a bailar y dar tu mejor baile, y así ya quedas con bailes asegurados toda la noche.
Mi amigo tomó un poquito, bailó una sola canción y se quedó de pie el resto de la noche. Los que sabían que yo iba a ir no dijeron nada. Pero a otros que me encontré, y que no sabíamos mutuamente que íbamos a coincidir, sí les dio por comentar: “yo no la he visto bailar”, “¿y por qué no estás tomando?”, “nonono, la veo muy quieta”.
Primera parada en Palmas. Mucho frio y tenía demasiadas ganas de ir al baño y no había. Eso que cuidé muchísimo la cantidad de líquido que tomé.
Me empecé a maluquear porque había personas fumando destilado de marihuana, y eso marea mucho a quienes no fumamos. En cuanto a dinámicas hetero, si, si, y sí. Lleno de eso. La leve diferencia que percibí fue una pelada trans que, pues igual estaba ahí para cumplir dinámicas hetero, puede que no tan heteronormativas, pero igual. Los organizadores me mencionaron que había varios gays, pero la verdad ni supe quiénes eran, justo porque lo otro domina el espacio. Con los hombres muy “Onvres” sí me sentí incómoda más de una vez. Con las guisas, unas sí eran definitivamente lo que pensaba y no me dieron buena espina, pero otras me sorprendieron y fueron super amables, y hasta me hablaron varias veces en la noche.
Me fui a la esquina por donde uno se monta. Aunque en realidad no hay cómo “salir a tomar aire”, sí está ese spot tranquilo. Si uno se acomoda ahí, es donde más entra viento frío, hay más espacio, buena visibilidad tanto hacia afuera como hacia adentro, menos gente encima y, además, casi nadie baila en esa zona. Fue muy refrescante. Baena, un conocido, me preguntaba cada cierto tiempo cómo me iba sintiendo, porque él también estaba maluco. Más de una vez en la noche volví a ese rincón.
Resulta que no hubo baño en ninguna parada, así que hicimos una parada improvisada, literalmente por barrio Colombia, debajo de un puente. Sí, exacto, el lugar menos indicado para bajarse borrachos a la 1 a. m. Un grupo de las mujeres se bajó y salió corriendo a orinar, y entonces uno de los que fue con nosotros dijo “¡QUÉ! Pero que un man las acompañe, que no vayan solas, nea”. Cuando menos pensé, todo un grupo de manes se había bajado, y yo también terminé abajo.
Realmente no había ningún baño, exacto, estaban orinando ahí, en la nada, detrás de una esquina. Los manes, para mi sorpresa, fueron educados y solo esperaron, no miraron. Yo, igual, me quedé de pie mirando hacia allá (no se veía nada), por si algo. Me agradó mucho ese momento de girlhood, al principio solo se bajaron unas 3 y luego había como 8 mujeres que literalmente se bajaron borrachas a orinar y acompañarse, y fue muy natural, porque parecían imancitos que ya sabían a dónde ir y se fueron agrupando, cogiendo de la mano y corriendo juntas.
Llegamos. En las bajadas si necesité apoyarme en alguien que ya se hubiera bajado. Terminé con demasiado cansancio y con una sensación de alivio por ya haber cumplido con eso.